Mi Piojillo Perez siempre me acompañará...

domingo, mayo 08, 2005

Una cuerda... dos cabos.



Cual pétalo de margarita se desliza entre mis dedos,
firmes y temblorosos,
cálidos y a la vez distantes,
distantes los pensamientos que se pierden entre confusiones.
.
Busco respuestas entre las nubes,
ahogando pensamientos banales,
en el centro de un campo rodeado de curvas carmesí,
lleno de vallas,
vallas inmensas,
podría saltarlas pero me siento incapaz,
podría caerme,
equivocarme…
.
Quizás tenga miedo a las heridas,
heridas dulces con un toque amargo,
un amargo que acaba cicatrizando,
pero siempre queda la marca,
marca persistente,
visible hasta para un caracol.
.
Vuelvo a los verdes campos rociados de arena,
sigo buscando respuestas entre algodones de azúcar,
con su geometría ovalada
hacen que me pierda de nuevo entre blancas almohadas.
.
El horizonte se va bebiendo el cielo a besos,
una cálida brisa acaricia mi nuca,
me canta nanas
mientras observo puntos blancos
tiernamente recogidos en una caja rojiza,
la miro con detenimiento,
diversas tonalidades se juntan en ese cúmulo de sentimientos,
una cuerda,
dos cabos,giro la cabeza y sigo buscando…